
Saltillo – La comunidad del centro de Saltillo se ha movilizado en una protesta contra la tala de cipreses con más de 40 años de vida, que fueron derribados en la esquina de la calle Ramos Arizpe con la calle Morelos. La tala de estos árboles, que formaban parte del patrimonio verde de la ciudad, ha generado una fuerte reacción entre los residentes, quienes han recolectado más de 3,000 firmas en contra de la acción.
El acto de deforestación fue llevado a cabo durante la inauguración de una posada de un pico de estrella que alberga en su mayoría indigentes e inmigrantes por una influyente figura del medio informativo ubicado en el boulevard V Carranza. Testigos afirman que los guardias de seguridad del evento manifestaron con desdén: “En este pueblo hacemos y deshacemos, somos el poder fáctico que desde hace 50 años nos ha hecho intocables.” La situación se agravó cuando la reportera que intentó cubrir el evento fue sacada a empujones y sufrió un altercado con el asesor legal del medio, Valeriano Valdés, hermano del corrupto notario Luis Fernando Valdés, conocido como “El Piscuis”.
Greenpeace ha intervenido en el asunto y ha levantado un acta que será presentada a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). La organización ambientalista busca que se tomen medidas contra los responsables y que se evalúen las repercusiones ambientales de la tala.
La comunidad y las organizaciones ambientales han solicitado una investigación exhaustiva y han exigido la restitución del patrimonio verde que se ha perdido. El caso continúa generando controversia y preocupación entre los habitantes de Saltillo, quienes claman por justicia y por la protección de sus recursos naturales.





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