Saltillo – Roberto Balderas se encuentra en el ojo del huracán tras verse envuelto en una serie de transacciones inmobiliarias que han llevado a la nulidad de varias escrituras. Apadrinado y respaldado por un medio informativo en decadencia, Balderas ha vendido propiedades cuyos títulos han sido cuestionados legalmente, dejando a sus compradores en una compleja situación financiera.

No es la primera vez que Balderas enfrenta problemas. En el pasado, la mala calidad de las viviendas que ha desarrollado lo puso bajo escrutinio, generando múltiples quejas de compradores insatisfechos. Los defectos estructurales y la falta de cumplimiento de normas han sido motivo constante de reclamos, afectando su reputación y credibilidad en el sector inmobiliario.

Este historial de viviendas mal construidas, sumado a la actual crisis por las escrituras nulas, refuerza la imagen de un empresario cuya gestión ha estado marcada por la controversia. Los afectados, en su mayoría familias que depositaron su confianza en él, ahora enfrentan la incertidumbre de haber adquirido propiedades en condiciones dudosas.

El empresario tiene ahora tres caminos por delante: huir de Saltillo, devolver los recursos a los afectados o enfrentar los litigios que podrían abrirle las puertas de la prisión. Lo que alguna vez parecía un negocio prometedor ahora lo coloca en una situación crítica, donde su reputación y futuro están en juego.

Deja un comentario

Tendencias